El centro Bhima Sangha de Rivas-Vaciamadrid cumple 20 años con una fiesta el sábado 3 de octubre, de 11:00 a 17:00, en la avenida de Armando Rodríguez. Fue el primer edificio de la Comunidad de Madrid donde los programas de infancia podían ser modificados por los propios niños.
El centro de infancia Bhima Sangha de Rivas-Vaciamadrid cumple 20 años a primeros de octubre. El Ayuntamiento ha organizado una fiesta de aniversario para el sábado 3 de octubre, de 11:00 a 17:00, en la avenida de Armando Rodríguez, s/n, con entrada libre.
El edificio abrió en octubre de 2006 y fue el primer centro de referencia para la infancia de la región. También el primero de la Comunidad de Madrid donde todos los programas y servicios podían ser modificados o proyectados por los propios niños y niñas del municipio.
Su nombre es el de un sindicato de niños trabajadores de la India. Ricardo García, director de la Concejalía de Infancia y Juventud entre 2003 y 2007, explica el motivo de la elección.
Nos pareció importante poner a un centro infantil un nombre que recordara que no todas las niñas y niños del mundo tienen las mismas oportunidades
La iniciativa se inspiró en el libro La ciudad de los niños, del pedagogo italiano Francesco Tonucci, que pregunta a la infancia de la ciudad de Fano cómo querían que fuera su municipio. La respuesta fue que pedían disfrutar de los mismos metros cuadrados que las personas adultas.
El proyecto se concretó en un edificio gestionado y exclusivo para la infancia. La noche antes de la inauguración robaron el cobre de la instalación, según recuerda García, por lo que tuvieron que improvisar el acto sin luz.
Entonces, la mitad de la población de Rivas-Vaciamadrid tenía menos de 18 años, lo que llevó al Ayuntamiento a desplegar un programa de políticas de infancia y juventud desde los 0 años hasta la emancipación. De ahí surgieron los foros, las audiencias públicas o el acogimiento civil.
Nahomi Fraguas participó en la primera bebeteca del centro y después formó parte del Foro Infantil hasta los 12 años. De esa etapa recuerda la pernocta de final de curso, los chorritos de agua y el tobogán gigante.
Un educador del Bhima proponía que cada persona adulta que entrase al centro bajase por ese tobogán al menos una vez en su vida. La fiesta del 3 de octubre servirá para seguir jugando y celebrando el 20 aniversario.
