Aranjuez inicia la rehabilitación del Molino y el Mirador del Puente frente al Palacio Real

Aranjuez comienza los trabajos previos para rehabilitar el Molino y el Mirador del Puente, con 350.000 euros de la Comunidad de Madrid y un proyecto en cuatro fases.

Nuria Alcaide· · 3 min de lectura

El Ayuntamiento de Aranjuez ha comenzado los trabajos previos para recuperar el Molino y el Mirador del Puente, un enclave histórico a orillas del Tajo frente al Palacio Real, con 350.000 euros de financiación regional.

El Ayuntamiento de Aranjuez ha puesto en marcha las actuaciones previas para la rehabilitación del Molino y el Mirador del Puente, un espacio de gran valor patrimonial situado frente al Palacio Real y a orillas del río Tajo. Los primeros trabajos, que ya se están ejecutando, consisten en el desbroce del entorno, la realización de un estudio arqueológico y la consolidación de determinados paramentos.

El alcalde de Aranjuez, Miguel Gómez Herrero, ha visitado el inicio de las obras y ha subrayado que «la recuperación del Molino y el Mirador del Puente supone un paso decisivo para devolver a los ribereños un espacio de enorme valor histórico, paisajístico y patrimonial». El regidor ha insistido en que se trata de recuperar «parte de nuestra identidad» y poner en valor un enclave único frente al Palacio Real, «para que pueda ser disfrutado por vecinos y visitantes».

El proyecto de rehabilitación, cuya redacción ya se ha licitado, se desarrollará en cuatro fases, con una previsión de ejecución de una fase por año. La primera fase abordará la redacción del proyecto, la intervención arqueológica y las actuaciones previas de derribo de elementos añadidos, desbroce y acondicionamiento del entorno.

La iniciativa cuenta con una financiación de 350.000 euros por parte de la Comunidad de Madrid, destinada a la recuperación y puesta en valor de este espacio histórico. El objetivo es que, una vez completadas todas las fases, el enclave pueda ser visitado y disfrutado por los vecinos de Aranjuez y por los turistas que se acercan al Paisaje Cultural, declarado Patrimonio Mundial por la UNESCO.

Los orígenes del molino harinero se remontan al Renacimiento, cuando Juan Bautista de Toledo proyectó la presa hoy conocida como Presa de Palacio para facilitar la navegabilidad del río Tajo. A lo largo de los siglos sufrió diversas modificaciones y llegó a ser el único molino de este tipo que permaneció en funcionamiento hasta el siglo XX.

En la actualidad, los vestigios arqueológicos conservados corresponden a dos canales paralelos construidos en ladrillo, parte de las esclusas que regulaban la entrada del agua y el pretil sobre el río, elementos que constituyen un importante testimonio del patrimonio hidráulico de Aranjuez. Con esta rehabilitación se busca mejorar su conservación y contribuir a poner en valor uno de los enclaves más representativos del Paisaje Cultural de Aranjuez.