El Pleno extraordinario aprueba una moción para que el gobierno regional asuma la responsabilidad por las patologías estructurales en cuatro edificios de la calle Nazario Calonge, que han obligado a proponer su desalojo.
El Ayuntamiento de San Fernando de Henares ha dado un paso más en su pulso con la Comunidad de Madrid por los daños del metro. En un Pleno extraordinario celebrado este jueves, la Corporación municipal ha reclamado al gobierno regional que asuma de forma inmediata todas las responsabilidades derivadas de las afecciones de la Línea 7B en los inmuebles de la calle Nazario Calonge 12, 14, 16 y 18, donde los técnicos han constatado patologías estructurales de extrema gravedad.
El concejal de Planificación de la Ciudad, Santos Rozalén, ha explicado que los informes municipales han llevado a iniciar un expediente de ruina física inminente en esos cuatro edificios, con propuesta de desalojo por motivos de seguridad. Además, ya se ha decretado el cese inmediato de la actividad de la escuela infantil ubicada en el número 16.
Según ha señalado Rozalén, “las afecciones que tienen estas viviendas guardan relación directa con las actuaciones vinculadas a la Línea 7B de Metro”, una infraestructura cuya competencia corresponde al gobierno regional. Por ello, el edil ha insistido en que “es obligación de la administración competente garantizar su seguridad, proteger sus derechos y ofrecer respuestas inmediatas y eficaces”.
La moción aprobada en el Pleno, con los votos a favor de PSOE, Más Madrid y Vox, y el rechazo del PP, incluye varias exigencias concretas. Entre ellas, el realojo inmediato, digno y con todas las garantías de los vecinos afectados, así como que la Comunidad de Madrid asuma íntegramente los costes de realojo, alojamiento, guardamuebles y traslados. También se pide la ejecución urgente de todas las actuaciones técnicas necesarias para determinar el alcance de los daños.
El alcalde, Javier Corpa, ha querido mostrar su respaldo a las familias: “Siempre vamos a estar al lado de los vecinos y defendiendo el interés general de la ciudad, cueste lo que cueste”. Desde el Consistorio recuerdan que estos cuatro inmuebles se suman a una lista larga de afecciones provocadas por la línea de metro, que incluye viviendas ya derribadas, daños en numerosas casas y en espacios públicos, así como el derribo de edificios públicos en el complejo dotacional El Pilar y los cierres continuos de la línea desde su inauguración.
Mientras tanto, los vecinos de Nazario Calonge siguen a la espera de una solución. El Ayuntamiento ha dejado claro que no cejará en su empeño de exigir al gobierno regional las medidas necesarias para garantizar la seguridad y el bienestar de las familias afectadas.
