El Ayuntamiento de Villanueva de la Cañada elimina bordillos y desniveles en la calle Peligros para crear una plataforma única al mismo nivel. La obra incluye pavimento podotáctil y soterramiento de cableado.
El alcalde de Villanueva de la Cañada, Luis Partida, ha visitado las obras de remodelación de la calle Peligros, una actuación municipal que elimina los bordillos y desniveles entre acera y calzada para dejar toda la vía al mismo nivel. Le acompañaron el concejal de Urbanismo, Obras, Urbanizaciones y Servicios Públicos, Gabriel García Gala, y el jefe de servicio de Infraestructuras y Edificación, Diego Opazo.
El proyecto da prioridad al peatón: los vehículos podrán seguir circulando para acceder a viviendas, garajes y servicios, pero lo harán a velocidad muy reducida. El diseño de la calle, con menos espacio visual para los coches y una pavimentación que sustituye el asfalto, busca que los conductores moderen la marcha.
La nueva superficie se pavimenta con adoquines de hormigón de distintos acabados y tonalidades. Esos materiales permiten distinguir las zonas peatonales de las de vehículos sin crear una separación física, y también diferencian los accesos a los garajes. Se instala además pavimento podotáctil, con relieve en los puntos necesarios para facilitar la orientación y advertir de elementos a las personas con discapacidad visual.
La reurbanización incluye la renovación y ordenación de otros elementos de la vía: recogida superficial de aguas, puesta a cota de registros, nuevas canalizaciones de telecomunicaciones para soterrar el cableado de teléfono y adaptación de la señalización al nuevo régimen de circulación.
Actuaciones como esta forman parte del compromiso del Ayuntamiento por seguir renovando y cuidando nuestro entorno urbano, haciéndolo más accesible y seguro», señaló el regidor, Luis Partida.
La obra avanza en la calle Peligros de Villanueva de la Cañada. Los trabajos continúan con la pavimentación y la instalación de servicios; no se ha facilitado fecha de finalización.
